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Trino y El Santos

Allá por el 98 o 99 cuando estaba en la facultad, conocí a un amigo con aspiraciones de monero que muchas veces hablaba de un tal Trino y un tal Jis, la verdad yo no sabía nada acerca de estos tipos hasta que un día llegó a mis manos un compilatorio de tiras cómicas llamada:
“El Santos”.
¡Uta! no paré de reirme con las ocurrencias que veía plasmadas en el papel, porque el sentido del humor ácido es realmente bien contado con palabras malsonantes (aún no sé porqué se les llaman “groserías” ó “maldiciones”) y dibujos que tienen una estética “horri-divertida” muy atinada a las situaciones que muestran las tiras.

Sigo sin saber nada acerca de Trino y Jis, excepto que “El Santos” no es la única serie de tiras cómicas que ellos ilustran, también están los trabajos de “Don Taquero”, “Pipo y Don Calvino”, “El Rey Chiquito”, las “Crónicas de Marte” y las “Fábulas de policías y ladrones” (las dos últimas, actualmente aparecen en algunos periódicos).

No sé porqué pero por un buen rato ya había olvidado estas grandes tiras cómicas, pero por accidente acabo de encontrarme con la página web de Trino http://www.trino.com.mx/ (que cuenta con una acertada interacción en Flash), en ella hay muestras de cada una de sus tiras y ¡Órale!, ¡Animaciones de El Santos! con sus camaradas La Tetona y El Peyote.
Por lo que ví en otro blog, estas animaciones ya tienen su tiempo circulando en internet pero la verdad yo no las había visto (y eso que trabajaba en un ciber, pero el méndigo killerpollo era el rey, cómo me alegré cuando lo hackearon, pero lamentablemente ya está de vuelta), no sé cuántos son pero en youtube parece que hay hasta diez, sólo que no busquen por “Trino” porque si lo hacen, la única animación que saldrá es una méndiga basura que no tiene un solo segundo de gracia.

Aquí una animación de El Santos en youtube, pero es mejor verlas en la web de Trino.

Chistes animados.

Hace unas semanas me llegó a mi correo un chiste animado de uno de los comediantes más conocidos en México: Polo Polo.

Picado por la curiosidad, me puse a buscar en la red y me encontré con la sorpresa de que Polo ya tiene desde hace un buen rato su propia página web; sitio en donde ya ha presentado 14 chistes animados de calidad variada. Me gustó ver que entre ellos se encuentra el de “Los animales de la selva” porque fué uno de los primeros que escuché de este señor y que me recuerda una buena borrachera.

Polo dice en su página que cada 15 días saldrá un nuevo chiste animado -espero que no tarde el de los compadres y los caracoles, ó el de la reunión de órganos- listo para la descarga para celular o ipod, pero también se pueden ver algunos por youtube, de ahí posteo el siguiente:

Quizá sea mi mala memoria pero, juraría que era más largo.

¡Orale!

Ahora que pasaron las fiestas y que ya tengo reparada la conexión de internet, me dí a la tarea de buscar información sobre antivirus y terminé en esta página:

http://lippen.blogspot.com/2006/06/antivirus.html

¿Cuál fué mi sorpresa?, que sí encontré información sobre ello pero, dándole una revisión al sitio me encontré una entrada hentai sobre………¡¿El Chavo del 8?!

¡Orale!, mentiría si dijera que nunca había imaginado algo parecido, jajajajaja, lo que me sorprendió fué encontrarlo, jajajajaja.

No estoy seguro si sea una publicación oficial de una revista brasileña, pero la calidad del dibujo y entintado es muy buena, aquí dejo la portada y la segunda imagen más leve de la revista; si la quieren ver toda -y sin la censura que yo agregué-, vayan a ese blog y en el cuadro de búsqueda escriban “el chavo”, y en la entrada que habla sobre eso solo hay que buscar el link.

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¡Qué Piernotas!

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Fué lo primero que pensé cuando ví por primera vez a Alinha Vargas, la ex-“meteoróloga” de Canal 12, allá cuando rondaba la tierna edad de la punzada hace más de 10 años; después, Televisa y Tv Azteca (las del noreste de la República) siguieron ese mismo estilo en el pronóstico del clima.

¿A qué viene todo esto?. Bueno, hace rato me encontraba en búsqueda de blogs -leer se ha vuelto un vicio-, y me encontré uno llamado “Ocho cuartos”, en él hay una entrada acerca de Mónica Escamilla, la chica del clima de Tv Azteca Monterrey. Mencionan que por ahí hay un chavo que se hace llamar el “tamaulipeco”, y que está dedicado a subir a la red las pequeñas apariciones de esta chava -bueno, ni tan chava-, ha subido más de 300 fragmentos de video a youtube.com; al principio no lo creía, y ante la duda -detesto las dudas- me metí al sitio y ¡Era cierto!.


Agrego este video porque así es como me gusta verla.

Jajajaja, la chica tiene lo suyo, pero me uno a lo que dicen la mayoría de los lectores que han dejado en “Ocho cuartos” sus comentarios, Karla Luna, la de Canal 2, se ve mucho mejor en pantalla, lo malo es que la imagen corporativa que maneja Televisa es demasiado seria y parece que los conductores no se abren tanto a la gente como los de Azteca.

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KARLA LUNA Es una pena que no haya más fotos de ella en la red…..


…..y videos jajajaja.

Fantasmas y demonios, o sólo coincidencias

Hace unos días escribí sobre el Mochuelo, el gato que estuvo con la familia hace un par de años, redacté algo sobre él porque me dió por escanear imágenes variadas que tengo en casa y entre ellas se encontraba ese dibujo que me ayudó a sobreponerme cuando falleció -era mi primer mascota y ya sabrán lo que eso duele, conservo el dibujo enmarcado-; y recordé un dato curioso que sucedía poco antes de que él llegara: en casa pasaban algunas cosas raras.

Yo no sé si existan los fantasmas, los demonios o un dios que lo pueda todo -me considero ateo agnóstico-, pero antes de que llegara el Mochuelo, yo sentía que al dormir, algo se me subía -y desgraciadamente no era una chava-, sentía que oprimían mi cuerpo contra el colchón y por más que intentaba no conseguía despertar, me estresaba demasiado porque cuando creía estar despierto resultaba que aún dormía, y el sueño que tuviera en ese momento que parecía durar 30 segundos -quien sabe cuanto tiempo era realmente- se repetía constantemente en una sola noche.

Platiqué todo con una amiga de un empleo anterior, ella me empezó a contar acerca de unos demonios llamados súcubus e incubus; los primeros, según ella, son demonios femeninos que extraen el sémen de los hombres con el fin de seguirse reproduciendo; los segundos son demonios masculinos que atacan a cualquier persona y de cualquier forma, incluso sexual -afortunadamente no fue mi caso jajajaja-. Me explicó que al momento de “atacar” a una persona, estos “seres” atacan la mente, manipulando los sueños, aprisionándola en ellos para evitar que el estado consciente aparezca y defienda su integridad -como historia es buena ¿no?-.

Bueno, no pasaba solo esto, algunas cosas de la casa se caían al suelo sin razón aparente, incluso si estaban bien centradas en la mesa o en algún otro mueble. Los vecinos dicen que la casa en que vivimos había sido habitada por un par de ancianos que fallecieron en distintas fechas y, que a veces podían ver a la ancianita rondando por el lugar.

Yo, esto lo atribuía al viento –lo de los objetos– y al estrés –todo lo demás– que posiblemente me causara el que estuviera cerca la fecha de presentar mi exámen profesional, todo empezó como 3 meses antes y pasaba casi a diario -aunque no recuerdo haber estado nervioso hasta unas horas antes del exámen y, lo de la caída de objetos pasaba desde que llegamos ahí, 2 años antes-. Presenté, aprobé y por casualidad ese mismo día llegó el Mochuelo; lo abandonaron en la calle, se metió a la casa y, por más que lo corríamos regresaba, por eso se quedó.

Curiosamente llegó el gato y nada de lo que ya comenté volvió a ocurrir, ni los sueños malos, ni la sensación de cuerpo cansado y pesado que le precedían, tampoco la caída de objetos, etc. ¿Sería casualidad?

No recuerdo donde había leído o escuchado que los gatos podían ver cosas que nosotros no, cosas “sobrenaturales”, que podían proteger a la gente de cosas distintas a los roedores o aves molestas.

No sé si esto sea cierto, solo sé que desde que apareció el Mochuelo volví a dormir tranquilo y, que desde que falleció, la silla en que le gustaba recostarse se siente un poco más pesada que las otras.